Martes, 23 de Mayo
 

Historia

Contenido Historia

- Denominaciones históricas de la Sociedad

  • 1954-1957 - Sociedad Española de Fisioterapia Reeducativa y Reeducación Funcional
  • 1957-1989 - Sociedad Española de Rehabilitación 
  • 1993 - Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física 

- Presidentes de la Sociedad

  • 1954-1957 - Vicente Sanchis Olmos
  • 1957-1963 - Francisco García Díaz
  • 1963-1966 - Francisco Barnosell Nicolau
  • 1966-1969 - Agustín Lozano Azulas
  • 1969-1972 - Juan Plaja Massip
  • 1972-1975 - Manuel Blanco Argüelles
  • 1975-1978 - Carlos Caballé Lancry
  • 1978-1981 - Antonio Roldán Alvarez
  • 1981-1984 - Arturo Molina Ariño
  • 1984-1988 - Roberto Pastrana Pérez
  • 1988-1992 - José Pérez Castilla
  • 1992-1996 - Juan Ricardo Parreño Rodríguez
  • 1996-2000 - José Luís Miranda Mayordomo
  • 2000-2004 - Antonio Hernández Royo
  • 2004-2008 - Avelino Ferrero Méndez
  • 2008-2012 - Inmaculada García Montes
  • 2012-2016 - Roser Garreta Figuera

La primera sociedad científica: Sociedad Española de Fisioterapia Reeducativa y Recuperación Funcional
En 1954 se constituyó la Sociedad Española de Fisioterapia Reeducativa y Recuperación Funcional, sociedad matriz de la futura Sociedad Española de Rehabilitación. En su primera y sencilla acta puede leerse:
"En la ciudad de Barcelona a once de Octubre de mil novecientos cincuenta y cuatro, reunidos en el local de la calle Travesera de Gracia nº 22-24 gral., los miembros fundadores de la Sociedad Española de fisioterapia reeducativa y recuperación funcional D. Vicente Sanchis Olmos, D. José Mª Poal Ballarín y D. Francisco Barnosell Nicolau previa autorización por la autoridad y habiendo sido aprobados el estatuto y el reglamento por los que debe regirse la mencionada sociedad por el Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación de fecha 14 de Agosto, se acuerda el nombramiento de la Junta Directiva en la forma que a continuación de detalla:

  • Presidente. D. Vicente Sanchis Olmos.
  • Vicepresidente1. D. J. San Román Bariere
  • Vicepresidente 2. D. Lorenzo García Tornel
  • Secretario General. D. José M. Poal Ballarín.
  • Vicesecretario. D. Juan Puig Leal.
  • Vocal. D. Ramón Moreno González.
  • Vocal D. Carlos Jiménez Díaz.
  • Tesorero. D. Francisco Barnosell Nicolau.

Y no habiendo nada más para tratar se levanta la sesión en lugar y fecha ut supra".
Esta sociedad fue promovida por Francisco Barnosell y José M. Poal quienes venían de participar en 1952 en el Congreso de la Federación Internacional de Medicina Física.
Francisco Barnosell Nicolau, nacido en 1919, había concluido sus estudios médicos en 1944. Trabajó incialmente como internista en la sala de tisiología pero pronto sintió una inclinación por los procedimientos reeducativos. En 1946 ya había diseñado y aplicado un programa de reeducación funcional para los tuberculosos. Inmediatamente después comenzó a interesarse por la poliomielitis debido a los problemas respiratorios que producía. Desde ahí, su interés se extendió hacia un tratamiento integral de la poliomielitis y hacia aspectos más concretos como la escoliosis. Su focalización fue en aumento hasta que decidió completar su formación en Francia, con el profesor André Grossiord, repitiendo el proceso de los formuladores de principios de siglo con sus viajes o excursiones científicas realizadas para absorber los conocimientos europeos circulantes de la disciplina. José María Poal, por su parte, había recibido formación como reumatólogo en Estados Unidos.
Buscaron el apoyo de figuras importantes de la medicina española como el catedrático de Terapéutica Física de Madrid, Gil Gayarre, o el de Hidrología Médica, Sancho San Román. Finalmente fue un cirujano ortopédico interesado en la rehabilitación quien aceptó la presidencia para allanar el camino de la naciente sociedad. El valenciano Vicente Sanchis Olmos era en aquel momento un traumatólogo de prestigio que dirigía el servicio de cirugía ortopédica del Hospital Provincial de Madrid y conocía muy bien la rehabilitación tras su paso por el Instituto de Reeducación de Inválidos. Sanchis aceptó la invitación y bajo su mandato se realizó el primer Congreso de la Sociedad en 1954 en Madrid. Sus ponencias constituyeron la base del primer número de la revista de la sociedad, el Acta Fisoterápica Ibérica.
Sanchis no estaba muy de acuerdo con la denominación social escogida y durante la realización del segundo congreso de Barcelona, celebrado en 1957 en el Hospital de la Santa Cruz y San Pablo promovió su cambio:
"El Dr. Sanchis en breves palabras, hace historia del nombre de la sociedad que cree poco afortunado y propone que se cambie siguiendo el criterio mundial por el de SOCIEDAD ESPAÑOLA de REHABILITACION, además de otras propuestas, el Dr. García propone el nombre de Sociedad Española de Medicina Física y Rehabilitación, pero se le objeta que es excesivamente largo, tanto como el primero que se dio a la sociedad. Por votación quedó aprobado el nombre de Sociedad Española de Rehabilitación".

La Sociedad Española de Rehabilitación (SER)
En 1957 Francisco García Díaz presidió la recientemente nominada Sociedad Española de Rehabilitación. Era un cirujano ortopédico de sólida formación internacional, que había entrado en contacto con el tema de Reeducación de Inválidos en el Centro de Recuperación de Inválidos de Guerra de Oza (Coruña). Incorporó a su junta también a Vicente Vallina García, de Sama de Langreo, con un interés muy definido por la paraplejia. García Díaz ocupó la presidencia durante dos legislaturas, y organizó el III Congreso Nacional de Rehabilitación que tuvo lugar en Oviedo. En el siguiente congreso de Sevilla dirigió la ponencia sobre paraplejia, tema que ya había desarrollado ante la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT) y que era de su especial predilección.
En el congreso de Sevilla de 1963, en el que participó activamente el presidente del Patronato Nacional de Rehabilitación, Manuel Oñorbe se produjo un incremento notable del apoyo político en torno a la SER, que coincide con los años de Jesús García Orcoyen como Director General de Sanidad.
A García Díez le sucedió en la presidencia Francisco Barnosell que desde el principio había sido el verdadero promotor e impulsor tanto de la sociedad como de su órgano de expresión, el Acta Fisoterápica Ibérica. En una de las vicepresidencias de su junta ya figuraba Cecilio González Sánchez y Agustín Lozano Azulas también era vocal.
Barnosell mantuvo durante su presidencia la tutela de la revista que publicó su último número el último año de su mandato, 1966. En su Pórtico editorial, hacía las siguientes reflexiones sobre esta etapa:
"Hemos viso como se ha afianzado paulatinamente el verdadero concepto de la Rehabilitación. Esta especialidad ha tenido en todo el mundo sus pródromos y su periodo de estado. En nuestro país también. Como toda nueva especialidad, ha tenido que luchar para alcanzar su independencia... La incomprensión inicial de unos y la oposición sistemática de otros por intereses creados, no han podido impedir la lógica y ascendente evolución de esta especialidad. Y como la historia se repite es curioso observar que algunos de los iniciales detractores parecen ser ahora ardientes defensores de lo que antes no vacilaron en negar... Muchas veces el mundo se pregunta de qué sirve salvar una vida si no se le puede conferir un propósito. A la rehabilitación ha sido confiado este propósito, lo que la convierte en la más humana de las vertientes del saber médico".
Durante estos diez años de revista y catorce de sociedad, se sortearon, en consecuencia, algunas resistencias ante la consolidación del ejercicio profesional en rehabilitación. De hecho, todavía habrían de pasar algunos años más para conseguirla y esta habría de venir de la mano de los facultativos que ya estaban desempeñando puestos oficiales, reconocidos y sostenidos por la incipiente red estatal que simultáneamente se estaba creando. El cambio de junta directiva de 1966 no pareció ser simplemente un cambio normativo, por la natural reposición estatutaria, sino que significó modificaciones más profundas. El año anterior, dejó de publicarse el Acta Fisioterápica Ibérica, que había competido con un suplemento de la Revista de Ortopedia y Traumatología publicado desde 1961 hasta 1966, bajo el título de Revista Española de Rehabilitación del Aparato Locomotor. Ambas revistas convergieron en una nueva, Rehabilitación, como órgano oficial de expresión de la sociedad. La sede social se trasladó desde Travessera de Gràcia, de Barcelona, hasta la calle Villanueva, de Madrid, donde está ubicado el Colegio de Médicos de la capital. Los estatutos también fueron revisados y cambiados. Las modificaciones en la sociedad fueron pues de muy amplio calado, aunque no supusieron en ningún caso una ruptura.
El nuevo presidente, Agustín Lozano Azulas, traumatólogo de reconocido prestigio, había desarrollado su carrera en el Instituto de Reeducación de Inválidos (INRI) desde 1934, en que se incorporó como médico ayudante de la mano de Manuel Bastos Ansart. En 1959 fue nombrado director del INRI, puesto en el que permaneció hasta 1976. Fue miembro fundador de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología y secretario en España de Rehabilitación Internacional y de la Asociación de Inválidos Civiles. Tuvo también actividad docente en el ámbito de la formación de técnicos ortopédicos. En toda la literatura disponible se apela siempre a "los buenos oficios" de Azulas ante las autoridades sanitarias ya que fue él quien negoció y consiguió el reconocimiento oficial de la especialidad en nuestro país.
El objetivo de Lozano Azulas fue, desde luego, el reconocimiento definitivo de un ejercicio profesional que conocía bien desde sus inicios en el INRI. El, además, sí creía en la viabilidad de este ejercicio de modo independiente de la cirugía ortopédica. Hasta ese momento los traumatólogos que habían dirigido la sociedad habían mostrado dudas y reservas sobre esta posibilidad, optando por la asimilación de ambos ejercicios.
Representa pues, Lozano, la fase final del periodo de segregación de la rehabilitación de la cirugía ortopédica, que había absorbido y controlado el ejercicio profesional rehabilitador desde el final del siglo anterior. En el reconocimiento oficial de la especialidad tuvo un papel determinante por parte de la sociedad científica, pero no desempeñó un papel menor Jesús García Orocoyen, Director General de Sanidad, que siempre había favorecido la idea de rehabilitación con la creación del Patronato de Rehabitación y Recuperación, y el mantenimiento y potenciación del Dispensario Central de Rehabilitación.
Lozano destacaba entonces los logros de la sociedad desde 1954, y de la revista desde 1956, así como la inminente organización y realización en Barcelona del congreso internacional de Medicina Física y Rehabilitación. En algunos de los párrafos más interesantes sobre la sociedad, decía:
"...la componen trescientos treinta y ocho miembros, repartidos por toda la geografía nacional... En la constante y apasionante lucha contra la invalidez, nuestra Sociedad tiene un puesto destacado, y cifra sus aspiraciones en que se reconozca la Rehabilitación como especialidad... La mayoría de los países que nos visitarán en el próximo Congreso Internacional de Barcelona, así como los que componen la Sociedad Internacional, tienen reconocida esta especialidad. Y es que, a medida que la Medicina profiláctica y curativa, con sus poderosos medios técnicos auxiliares, ha podido rescatar vidas que antes se consideraban irremisiblemente perdidas, se ha visto notablemente aumentado el campo de la rehabilitación, justa y acertadamente llamada "tercera fase de la medicina"... Mejor nutrición de la población, junto con mejor vivienda, educación, sanidad, seguridad y asistencia social, han conseguido un notable descenso de en la mortalidad y aumento de la longevidad, con lo que el número de las personas necesitadas de los cuidados y las atenciones de la rehabilitación va en progresivo aumento".
Y también más adelante:
"El crecimiento alcanzado en estos últimos años, impulsado por el número de profesionales dedicados a estas actividades, junto con la creación de gran número de centros, así como el reconocimiento del gran público por resultados obtenidos en esta nueva especialidad y la labor científica de Congresos y publicaciones desarrolladas, han constituido poderosos argumentos, que la administración no podía ignorar y tenía que reconocer, para hacerla merecedora de la distinción".
Describía de esta manera toda la actividad previa que había generado una posición ventajosa en la negociación con el ministerio. Sin el trabajo previo de todo el colectivo profesional más dedicado a la rehabilitación que había permanecido discretamente asentado en puestos menos prominentes de la sociedad, Lozano no hubiera podido exhibir razones de peso ante las autoridades sanitarias.
La especialidad fue definitivamente aprobada en el consejo de ministros de 16 de mayo de 1969, que promulgó un decreto con fecha de 6 de junio, publicado en el BOE de 19-7-1969.
En realidad, el reconocimiento oficial de la especialidad que muchos han considerado como el inicio de la rehabilitación en España, fue simplemente el punto final de los esfuerzos de todo un colectivo, iniciados en por Joaquín Decref y Ruiz en su gabinete de mecánica médica en los últimos años del siglo XIX. Hay un vínculo entre los esfuerzos de Decref para la creación del Instituto de Reeducación de Inválidos, de cuyo patronato formó parte, y entre las primeras tentativas asociativas en la Sociedad Española de Electrología y Radiología Médicas, de la que fue primer presidente. Un médico del INRI, Lozano, negoció finalmente el reconocimiento oficial de la especialidad. Otro médico, que había repetido más de cerca los pasos de Decref, al formarse específicamente en reeducación y en electrología, Francisco Barnosell, fue uno de los impulsores de la SER.
A partir de este momento se produce, no obstante, un punto de inflexión muy notable en la historia de la rehabilitación médica en nuestro país, que ya comienza su camino de forma completamente independiente y se introduce de lleno en su propia capacidad científica y profesional, sin cortapisas oficiales de ningún tipo y también en sus propias contradicciones intrínsecas derivadas, fundamentalmente, de su focalización dual. El mismo año en que fue reconocida la especialidad se eligió nueva junta directiva. El nuevo presidente Juan Plaja Massip, escribía como declaración de intenciones:
"La nueva junta directiva de la Sociedad Española de Rehabilitación y la de esta Revista (Rehabilitación) está formada en casi su totalidad por Médicos Rehabilitadores. No sólo es una circunstancia normal y lógica, sino que es también una exigencia del momento que impone un equipo de trabajo con dedicación profesional plena. Así interpreté la decisión de la última asamblea en Santiago, al confiarme la presidencia de la sociedad y la enorme responsabilidad de elegir la Junta Directiva más idónea para el próximo trienio".
El colectivo profesional recientemente reconocido, que había dejado la parte más dura de la negociación a los cirujanos ortopédicos, sin cuyo beneplácito nunca hubiera podido completar el periodo de segregación había, por fin, decidido emerger definitivamente eligiendo un presidente dedicado exclusivamente a la rehabilitación médica. Este no dudó a la hora de seleccionar, definitivamente, médicos concentrados exclusivamente a la rehabilitación para emprender el definitivo camino de la consolidación profesional.

Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física
Como hecho reciente y destacable, en 1993 se produjo un nuevo cambio en la denominación científica de la SER, siendo presidente Juan Ricardo Parreño. La nueva denominación fue la de Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF). Los motivos de este cambio fueron atribuidos a una mejor distinción con otras entidades y a una armonización con las sociedades europeas afines:
"...se pretende dotar a la sociedad de una nueva denominación en consonancia con los criterios comúnmente elegidos y aceptados entre los países pertenecientes a la Comunidad Económica Europea y al resto del mundo. Tanto la Federación Internacional como la Europea, a las que pertenecemos, se denominan de Medicina Física y Rehabilitación".

Las primeras reuniones científicas
Merece la pena no obstante, detenerse un poco más en los primeros congresos de la SER, realizados todos ellos antes del reconocimiento de la especialidad y excluidos de este análisis, debido a que muchas de sus ponencias se publicaron en el Acta Fisioterápica Ibérica, que no han sido objeto del estudio de contenidos. Se realizaron cinco congresos nacionales y dos jornadas, una de ellas internacional, celebrada en Alicante en 1967. De los dos últimos, el V Congreso en Canarias y las II Jornadas, realizadas en San Sebastián, no se ha incluido información por haberse realizado en el periodo de cambio de cabecera de revista y no disponer de datos impresos consistentes.
Los primeros congresistas parecían estar especialmente interesados en la polio, según el argumento de la demanda social. Diferentes aspectos de esta enfermedad fueron tratados entre 1954 y 1960. En los primeros años, la expresión "recuperación funcional", parecía tener mayor éxito que el de rehabilitación que no se incluyó como título de una ponencia hasta 1960. Este término se impuso rápidamente y se incorporó generalmente a los títulos de los siguientes congresos. Los núcleos de interés giraron en torno a enfermedades que producen incapacidad (poliomielitis, lesión medular traumática, parálisis cerebral infantil, traumatismos craneoencefálicos, amputación), grupos de enfermedades (fracturas, traumatismos, neuropatías periféricas, algias vertebrales), enfermedades o síntomas aislados (afasias, artrosis coxal) o descripciones de tipo funcional (rigideces articulares del hombro o de la rodilla). En general se trataba el tema enfocando la rehabilitación de la anomalía en cuestión. Las únicas excepciones eran las de las enfermedades incapacitantes, sobre las que se trataban también aspectos clínicos o fisiopatológicos (sobre todo en la poliomielitis).
Parecía existir, además, cierta tendencia inicial al estudio de temas de rehabilitación en traumatología, sobre todo en los dos primeros congresos. Los ponentes que con más frecuencia intervinieron fueron, una vez más, Francisco Barnosell y José Mª Poal, quienes mantuvieron siempre una actividad muy señalada en el seno de la naciente sociedad.

Primeras reuniones científicas de la Sociedad Española de Rehabilitación, previos al reconocimiento oficial de la especialidad

I Congreso Madrid 1954 Recuperación Funcional de las parálisis Poliomielíticas
- Recuperación Funcional de los Fracturados
- Recuperación Funcional de los Reumatismos crónicos
- Hidroterapia y recuperación funcional
Ponentes:
Francisco Barnosell, F. Jimeno Vidal, José M. Poal y J. San Román.

II Congreso Barcelona 1957 Crenoterapia de las lesiones traumáticas
- Escoliosis poliomielíticas
- Reumatismos vertebrales
- Causas y profilaxis de las rigideces articulares de rodilla
- Tratamiento de urgencia de los traumatizados graves de cráneo
- Recuperación Funcional de las rigideces del hombro.
Ponentes: R. Moreno González, F. Seral Casas, F. Barnosell Nicolau, J. M. Poal Ballarín, V. Sanchis Olmos, Castillo Ojugas, J. Soler Roig, O. Arqué Cuixart, E. Serrano Díaz y M. de la Prada

III Congreso Oviedo 1960 Medicina Física y Rehabilitación en las neuropatías periféricas
- Rehabilitación de la marcha en los hemipléjicos
- Fisiopatología clínica de las alteraciones osteotróficas poliomielíticas
Ponentes: B. López Fernández, J. Plaja Masip y J.M. Rafols Jorge

IV Congreso Sevilla 1963 Paraplejias Traumáticas
- Reumatismos cervicales
- Parálisis Cerebral
- Rehabilitación de amputados de extremidades inferiores.
Ponentes: F. García Díaz, J.M. Poal Ballarín, M. Suárez Perdiguero, C. González Sánchez

I Jornadas Alicante 1967 Afasias. Su rehabilitación
- Rehabilitación de la cadera artrósica.
Ponentes: R. Sales Vázquez, Torres Gassó, F. Barnosell Nicolau, J. Bataller Sallee y A. Castillo Ojugas

 


Publicidad
Publicidad Publicidad - Promoción para Socios

Fecha de actualización: Jueves, 23 de Mayo de 2013
Para el correcto funcionamiento del sitio necesitamos su permiso para usar cookies haciendo click en 'Aceptar'. Permitirá guardar sus preferencias, así como su usuario y contraseña de acceso (Si marca la casilla correspondiente). Este permiso podrá revocarlo cuando desee desde el enlace 'Configuración de cookies' del pié de página; consulte nuestra política de privacidad, para más información.
cerrar
Aceptar